
Estaba
echada en mi cama -
sobreviviendo-,
........despejando
mi abatida mente con la lectura de
un libro,
.....cuando
de pronto sonó el timbre del
apartamento...
..........Me tomó un tiempo
entender que "
era conmigo",
...................nadie lo
había tocado en 4 días
..............y tampoco
esperaba que
sonara nunca.
Me levanté con esfuerzo y fui hacia el
intercomunicador.
.- ¿Sí?... - atendí.
- Buenos días, ¿puedo compartir la palabra de Dios?
.- ¿¡Qué!? - dije sorprendida como despertándome del todo.
Se hizo un silencio.
.- ¡Lo siento, no voy a bajar! - dije puntual y de mala gana.
- ¿¡Va a bajar!? - preguntó el tipo sorprendido.
- ¡Que noooo, que no voy a bajar! - aclaré
de inmediato.
- Pero ¿puedo compartir con usted unas palabras? - insistió el hombr
e.........
- Jrrrrhmmm
- ¿Tiene biblia? - preguntó el sujeto de pronto.
.- ¡No! - dije a secas, sin más.
- No tiene biblia... - repitió como para sus adentros, y prosiguió.
Me apoyé en la pared y bajé hasta quedar sentada en el suelo con el
auricular en mi oído
...
El hombre me citó el
número de un
versículo que en el
acto olvidé,
y
prosiguió a leer y
explicar brevemente
un mensaje que además
no entendí.
- Ok, eso es todo, quizá podamos seguir compartiendo, pasaré el próximo domingo...
Volví a la cama, me cobijé y
seguí leyendo,
...............pero
ciertamente me quedó un mensaje:
........¡
No estoy sola,
.................al menos todos los domingos alguien
vendrá a visitarme! [ja ja ja ja ja ja ja ja ja]
.