Equivocar-me


Atravieso el puente con los zapatos de la memoria
.........y la pierdo...
...............Pierdo la memoria y los zapatos.

Equivocar-me
Reinvindicar-me

..............Atravieso el puente con los zapatos de la memoria
.......y la pierdo...
...........Pierdo la voz y me convierto en silencio.

Alguna vez cuide hasta el aire que respirabas,
pero solo fui un minuto en tu tiempo.

.....Atravieso el puente con los zapatos de la memoria
y la pierdo...
.......... Pierdo las fuerzas para seguirte y ya jamás regresé.
.

14 comentarios:

Tequila dijo...

Hay que poder ser uno mismo... y no dejarse llevar por los demás.

Besos!

Vagamundo dijo...

El poder de la memoria, aun de la que parece perderse, es enorme.
Recordar.. recordar... con coherencia... aunque sea malo, hacer tesoro de las vivencias es lo que nos habrá hecho ser vivos cuando muramos.

bull dijo...

A veces nos colocamos los zapatos ajenos y lo mejor es perderlos antes de que estémos muy lejos como para devolverlos.
Un minuto de silencio es el que necesitamos dar.
Te mando un saludo, muy bonito post, aunque triste fué como lo percibí.

Antonio Misas dijo...

¡Yo se que tú nunca te equivocas Astuácas! No pierdas las fuerzas y sigue diciéndolo así de bonito.
Sigue cruzando puentes y rememorando la desmemoria.
¡GUAPA!
Muchos besos

Anónimo dijo...

el aire, el tiempo, la memoria, la voz... vos.

Pablo dijo...

Tu, yo y todos nos hemos equivocado alguna vez haciendo una figura irreal del alguien que no merece ni una letra de nuestra memoria. Pero es el precio que debemos pagar para poder ahogarnos en el eterno minuto de indescriptible embriaguez.

lo siento lo mio son frases de dos palabras, en cuanto escribo mas, todo acaba perdiendo el sentido.

Anónimo dijo...
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Verónica dijo...

luchar y desear libremente es lo que nos hace diferente...

besos

Berrinchuda dijo...

Eso que "ya no regresa", que se va con ese alguien, creo que se deja de extrañar cuando se reconoce que sí tuvo su valía y que, aún ausente, la sigue teniendo.

¡Abrazo!

Ana Villalobos Carballo dijo...

Atravesar puentes, equivocarse, reinvindicarse, perder los zapatos pero no la memoria, todo muy necesario para llegar a ser uno mismo. Hermoso texto que ha sido un placer leer.

Saludos

Ana

tecla dijo...

Eres maravillosa y extraordinaria, Natalia Astúa.
Y por eso adoro cuanto escribes.

Pablo dijo...

Vuelve!!!

Nómada planetario dijo...

Atravesados ciertos puentes, el ser humano experimenta ciertas transformaciones inesperadas, incluso deseadas.
Besos.

tecla dijo...

Tu memoria la tengo yo guardada, Natalia.
Pero no te digo dónde. No vaya a ser que la vuelvas a perder junto con tus zapatos y te sientas obligada a caminar descalza.