Confesión

Hacía las compras una tarde cualquiera,
andaba sin prisa y sin melancolía,
el rostro complaciendo al mundo y de vez en cuando una sonrisa...
.
Pero en mi vida faltabas, notaba tu ausencia incluso frente a aquella manzana...
.
Recorría los pasillos sin prisa, sin melancolía,
pero el recuerdo me quebrantaba de golpe y buscaba el cuadro nutricional de las galletas, las pastas y de alguna salsa solo para olvidarme de vos...
.
Pero en el último pasillo no pude evitar que renaciera la sonrisa que guardaría en un cajón y con candado...
Estabas ahí, allá y en todos lados...
.
Salí del súpermercado sin prisa y sin melancolía,
con las bolsas de las compras y vos en mi corazón.
.

13 comentarios:

vico dijo...

Conozco esa sensación y ese sentimiento. Al final (y ésto es personal) decidí no intentar más nada para el olvido (incluído ir de compras al super) puesto qué aquí, allá, y por todas partes es lo mismo cuando uno en realidad lleva a la persona en el corazón.

Me identifiqué muchísimo con tu texto. Gracias por compartirlo.

Saludos desde L.A.

andrés dijo...

Tener en ese alguien, en la mente, proyectandolo en cada esquina, en cada lugar... el amor es vida, amar, recordar, hablar, besar... buscar o no y encontrar, o no.

Saludos Nati

Adolfo Payés dijo...

Bellos versos, me fui al encuentro de tu sonrisa, y encontré escrito tu nombre en poemas...

muy hermoso...

saludos fraternos

Pablo Mariosa dijo...

Un hecho de la vida cotidiana llevó a la narradora a atisbar quizás lo más importante que contiene nuestra existencia... El amor.

El amor a través del recuerdo. El amor que resucita del olvido y abrasa como fuego.

Pero sin melancolía en este caso. Tal vez como más nos gusta a todos que se presente.

Gracias por visitarme. Es un placer para mí contar con lectores y lectoras como vos.

Un beso,

Pablo

Vivi dijo...

awwwwwww la naty enamolada!!!
ya casi :)

Jeanne dijo...

Quizás no elegiste el chocolate adecuado para olvidar....

Sin leche, sólo cacao...

:-)

gama dijo...

Para los que dejaron de ser, el tiempo hara que los recuerdos se diluyan. Para los que son y estan, cada esquina es una bocanada de aire. Un abrazo!!!

La Morada dijo...

Genial Naty! Me encanta como algo tan superficial como un supermercado se convierta en toda una historia.

El amor entre galletar, tomates y atunes ;P

Espero que estés bien, gracias por todas tus visitas!!

Un abrazo! Y nos hablamos!

Magy dijo...

Que rico cuando cada objeto, cada lugar, cada olor te recuerda a esa persona que llevas en tu corazón, aunque este te llene muchas veces de melancolía y tristeza porque se ha ido, debería llenarnos también de algría por saber que lo vivimos...

Me encanto Naty tu post realmente se reviven historias... Gracias x tus comentarios en mi blog.. Besos :)

Mónica dijo...

Hola me gustó conocer tu blog, la situación que describís... la he pasado varias veces, me la recordó.

Bss. Buen año, nos vemos

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Me encantó!!!
A mi me pasa, que cuando voy al supermercado y paso por el estante donde hay cierta marca o cierto producto, termino con un suspiro o una sonrisa en los labios!

P. Vargas dijo...

Niña no sabes cuanto me encanta leer tu blog. Conviertes a traves de tu lirica algo comun y corriente en algo completamente extraordinario. De verdad que sabes llegar a las emociones. Muy lindo el post.

Y hablando del tema. Si. Hay que reconocerlo. A veces por mas que se intente, como dijo Andre, a veces, a pesar de los años, esa persona siga clavada a nuestra mente.

Saludos amiga!!

SarksTico dijo...

Naty... poniéndome al día!!!
Q linda confesión.. de vdd q sí..

como para q alguien se la dedique a uno!!!!!