Ya no soy la que fui…

Hoy en la mañana tomé entre mis manos una taza con café y de a sorbitos disfruté la rara sensación de un elixir relajante… fue todo un rito, un pasar de minutos lentos donde desfilaban pedazos de tiempo y sonrisas que nacían de mis labios y para mi…

En aquella pasarela -sin extravagancias- de mis pensamientos me encontré dando vueltas, suelta y resuelta... descubriendo plácida que ya no soy la que fui

Ligero andar, pasos seguros, miradas sutiles, cierta irreverencia, brillo en la pupila dilatada de mis ojos y yo como única espectadora de mi deslizamiento… (suspiro): ¡como he cambiado!... y me sigo revelando y me disfruto y me complazco y me agradezco ser quien soy…

Un sorbo más de café en mi boca con el que di rienda suelta a la alegría de vivir, al relajo de existir, al deseo de escribir y a permitirme la insolencia de buscar porqué reír…

Un último sorbo -volteando por completo la taza- y encuentro reflejada en el fondo una sonrisa cómplice que me repite en primer persona singular ¡como he cambiado!...

¡Ahhh! Que rico cafecito (yodito)… supo a tiempo sin estar añejo y tenía un aroma como a inspiración…
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14 comentarios:

andrés dijo...

Rico cuando esos cambios te hacen sentir feliz del reflejo que encuentras en el fondo de la tasa de cafe... Que el tiempo no pase en vano y que las lecciones queden aprendidas, para estar cada dia mejor.

Me gusto mucho el post

Saludos

Vivi dijo...

ay naty qué bien! son tan pocas las personas que se permiten, se reconocen y se agradecen a sí mismas!
me alegra tanto por vos!
beso!

gama dijo...

Que rica sensacion de verse diferentes y saber que es para bien, que nos hace brillar. Por otro lado no me gusta el cafe, un chocolate creo que deberia producir la misma sensacion, solo que sin reflejo en el fondo jajaja!!! Saludos!

Natalia Astúa Castillo natperiodista@yahoo.com dijo...

Andrés, Vivi, Gama... pues hay placeres y placeres y aunque a veces no es del todo grato verse frente al espejo y encontrarse errando, hay que procurar que cuando lo hagamos podamos estar contentos y contentas con lo que somos... les dejo un sorbito de café, té, chocolatito o agua... ¡provecho! un abrazo...

vico dijo...

Hola, llegué por aquí a través del blog de Matilde. Me gustó lo que leí...sobre todo los textos que subiste de Galeano. Uno de mis preferidos escritores. Te recomiendo leas a Cristina Peri Rossi. Charrúa también como Galeano y como yo.

Sobre tu post "ya no soy la que fuí..." un ser que sabe reconocerse y dar gracias aún por los desaciertos que ha cometido o las perdidas, es admirable y tiene todo mi respeto.

Me gusta eso de "gritar en voz baja"...a veces llega más lejos esa voz.

Un saludo desde Los Angeles, CA.

Natalia Astuácas dijo...

Graaaciaaasss Vicooo, que rico que te haya gustado... todo tiene su propio e íntimo significado. Ya visité tu blog... Un abrazo.

La Morada dijo...

Hay momentos donde la vida te pasa por delante (sobre todo cuando la muerte esta cerca); pero que dicha que en tu caso fue alrededor de un café.

Que importante recordar cuando aún se puede seguir viviendo para acumular muchos recuerdos más.

Y claro que cambiamos, evolucionamos, avanzamos, decidimos, olvidamos y buscamos. Siempre con la intención de mejorar.

Que rico un cafecito!!

Saluditos!

P. Vargas dijo...

Que bueno es naufragar en los aguas de un cafe aromatizado. Volver a ver hacia atrás nos permite recordar quienes somos y hacia donde vamos. Es la parte más hermosa o cruel de la vida. Las cosas buenas que son y las que pudieron haber sido. Sonrie señorita. Ya no eres la misma. Saludos!!

Natalia Astuácas dijo...

Ja ja ja ja, gracias Pablo... creeme que sonrío, sonrío... Cuidate mucho, nos seguimos hablando...

cinthia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Matilde dijo...

de lo poco
y nada que he leído

quizás me quedo con tu guitarra y las imágenes proyectadas

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me causan intriga


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un beso

Pri dijo...

Que ricos esos momentos en que siendo nuestra única compañia nos damos cuenta que el experimento no ha salido tan mal, que esto que llamamos vida no es nada de lo que uno pueda arrepentirse, que con sufrimientos, alegrias, pesos y contrapesos somos un buen resultado, como no sonreir? el complice está demás,cuando solo vos podes entender.

Anónimo dijo...

He bebido con vos sorbos de café, te he visto a los ojos y hemos sonreido. Todo con el mejor sabor nos hemos querido.
cariños
Mar

SarksTico dijo...

devolviendo la visita me encuentro este post tan chiva!!

q rico ese café verdad? el que nos hace darnos cuenta de todo lo que ha cambiado.. ese momento íntimo disfrazado de café.. q rico de verdad!!