Mi grito en voz muy alta...

Las yemas de los dedos me arden,
brotan palabras a corazón abierto,
letras sin vida pero sentidas,
como si las dijera con mi propia voz.

He decidido poner mi corazón al viento,
extendido en algún pedazo de algodón,
quiero remojar las deshiladas ilusiones,
y encontrarme nuevamente conmigo,
sin perderme en laberintos,
que tatúen lamento o dolor.

Ya no hay tiempo de entender,
el tiempo echó a correr.
.

por favor diez...

Me seduce la idea de abrazarte,
de observar tu cuerpo entre un sutil claroscuro,
lanzarte miradas en varias direcciones,
y llamarte a mi lado con un provocador susurro.

Me atrae la idea de un beso,
quizá dos, tres… por favor diez…
un enlace profundo que nos haga sonreír,
sin procurar despertar de lo que logramos sentir

Disfruto la idea de un acercamiento,
las manos sedientas de piel y caricias,
un sin fin de sensaciones,
y un gemido largo... pausado…

Me atrae la idea de un beso, quizá dos, trespor favor diez…
.

Falsas noches

Entraste aquel día en mi espacio,
y todo te era desconocido,
incluso mi piel, mi abrazo, mis labios, mis manos...


Era madrugada.
Tu respiración se agitaba...
Silencio...
Temblabas...

Con un solo gesto me acerqué para consolar tu estado,
y en medio de un abrazo, calidez y ternura nos encontramos.

Sentimos por primera vez los pliegues y las comesuras de nuestros labios,
la resequedad en ellos que desaparecía,
el acercamiento tenso de nuestros cuerpos,
la agitación provocada,
el aroma a dos...

En un mismo espacio vos y yo,
y cerré los ojos, y te besé, y te sentí,
sugerente te rocé, sonreí, y te amé...
Me entregué...

Y desde ese momento escapé emocionada de cualquier realidad...
Pero en cada despedida, sentía el abismo frío de los cuerpos,
y buscaba en las esquinas los recuerdos de tu fugaz estadía...
pero SOLA recobraba la rutina,
los días, la calma... y te extrañé... ... ...


Ahora más bien te olvido,
pero la sensación de tu respiración en la noche
y la cercanía de un beso en mi rostro,
convierte mi sueño en derroche,
y mi pensamiento recurrente sos vos.

.

Arte de vivir

Mezclo cada día el color de mi vida,
y pulo las líneas de cada amanecer.

En mi camino revelo nostalgia,
y escribo
experiencias
en este frágil papel de mi piel.

Dibujo en mis sueños nuevos horizontes,
al mismo tiempo que restauro
todas las ilusiones.

En el aire pinto sensaciones,
y actúo sonriente ante la gente,
aunque mi corazón esté ausente
de la escena principal.

Y cuando el pecho me aprieta, abriendo la herida,
cuento un cuento que escribí a escondidas
porque los personajes huyeron... en el capítulo dos.
.

Hasta ayer...

Ayer entendí que llorar no significa sufrir, sino amar...

...y aunque ayer se me acabaron las lágrimas,
aún hoy siguen saliendo...

Ayer entendí que amar no significa cambiar, sino entregar...

...y ayer di lo último que quedaba de mí.
.

El silencio a veces grita...

Caminé algunas calles zapateando sobre el agua que dejaba la lluvia sobre la acera.
Otra vez me encontré buscando el refugio de mi viejo café de la esquina...

Caminé con frío abrazada a mí; agotada; sin prisa, más lento que ayer...
la mirada en ningún lado y lo conciencia peor.

Llegué a la puerta azul y ya el alma se desprendía,
halé aire, suspiré, y de una vez entré...

Sonó la campanilla de aviso, ¡¡¡alguien había llegado!!!...
Miradas y sonrisas en silencio me esperaban sin yo saberlo, un aire de calidez me abrío el pecho.

A la distancia, mis ojos encontraron aquella mesa con olor a madera reservada para mí, y a aquel rincón me dirigí sin pausa, sonriente y con la cadencia de siempre, taconeando el suelo, mordiéndome el labio, empoderada, regia, coqueta, pícara, segura...

...¡Y entonces al llegar!... asumí la derrota y rompí en llanto... ... ...

Aquel rincón, aquella oscuridad y el primer café, consolaron mi estado, sostuvieron mi derrumbe, anclaron a tierra mis pies...

Y por horas callé, enmudecí...
Café tras café y mi voz se perdía.
Vinieron palabras amigas, conversaciones, sonrisas, sin embargo, el alma dolía y mi voz nunca respondió...

Esa noche, camino a casa y en medio de aquella penetrante tristeza, pude darme cuenta que el silencio... que el silencio... que el silencio a veces grita...
.

Aferra-me...

Busca más adentro, busca...
Encontrarás cenizas escondidas,
un sin fin de mariposas estropeadas,
emociones atadas, sonrisas partidas,
sueños sin dormir...

Busca las llagas que arden,
busca el alma abandonada,
la ilusión involucrada,
y un ardor que espesa, revienta y seca mi voz...

Busca ese latido fuerte que muere en mi pecho,
y con tus lágrimas revive lo que he sentido.
Por favor no te duermas,
por favor aferrame a una emoción...
.

Alegría ausente

Perdí la mirada,
con la mirada mi voz...
y con mi voz la impotencia
que se escurrió entre las comesuras de mis labios;
ya sin fuerza, ya sin ganas,
ya sin aliento, ya sin temor.

Y entre la alegría ausente,
repito un ensayo de palabras
que late en mi pecho,
que revienta los latidos,
que exhala mis sentidos,
que sufre arrebatos,
que agoniza poco a poco,
que detiene el tiempo
que busca alrededores,
que quiere explicaciones,
que siente lo absurdo,
que toca lo abstracto,
que agudiza sensaciones,
y que trata de encontarte,
porque ya no estás aquí...

Y me quedo muda... ¿para qué tanto decir?...
.

Escapemos...

Quien quiera, que tome sus maletas y venga...

Vamos a escapar con lo necesario, sonreíremos y nos sentaremos a ver el cielo. Nos acostaremos en el césped a ver pasar las nubes y quien quiera prestará su regazo, su hombro, sus manos.

Regalaremos abrazos y repartiremos alegría. Compartiremos nuestras venturas y nos contagiaremos de sutil esperanza, nuevas sensaciones, sabor a vida.

Lloraremos al son de las risas y jugaremos infantes sin tanta represión. Nos tiraremos al suelo a jugar con la tierra y si cae la lluvia nos empaparemos con ella.

Escaparemos de nosotros mismos.
Escaparemos sin norte, ni sur.
Buscaremos la magia en conjunto.
Encontraremos la alegría en nuestro alrededor.

Quien quiera que tome su vida, hoy nos escapamos sin dirección.
.

¿Qué harás hoy?...

Hoy venderé las lágrimas y las sonrisas que ayer guardé,
cambiaré lo que quise porque ya no es mío, quizá lo boté...

Aseguraré para mi lo que quiero, lo que siento, lo que vivo...
Encerraré lo que me libera.

Lloraré frente a los que no tienen la tolerancia de verme llorar.
Me quedaré sorda y además muda para quienes no tienen palabras para mí...

Robaré una noche y contaré las estrellas hasta el amanecer.
Compraré ilusiones y las regalaré a quienes las añoren.
Repartiré alegrías y ganas a quienes las deseen.

Me sentaré a hablar con el aire y me abrazará el aroma a tierra.
Sonreiré a quien merezca atención y jugaré infante con quien no quiera crecer.

¿Y vos?... ¿Qué harás hoy?
.

...un tiempo con el viento...

Y aquí estoy... conmigo...
tratando de negociar sonrisas,
y hablándome para evitar quedar sin voz.

Me obligué a levantar el vuelo y
fui al mercado a comprar alegría,
y en aquel pasillo poblado
di unas letras a cambio de poesía.

En la tienda compré paciencia y
dejé la angustia colgada en el vestidor.

Más arriba, en el parque, me quedé sentada jugando con las hojas secas, y busqué un tiempo con el viento para susurrarle secretos...

Y de nuevo aquí estoy... conmigo...
Escondiendo las sonrisas, la alegría, la paciencia y la poesía que robé...
.

Maletas llenas.

Estoy de regreso pero aún no "aterrizo", mis pies no encuentran el suelo... Aún no desembarco mi piel y la maleta coincide intacta que quisiera volver...

Mis cuatro paredes me abrazan, me buscan, me hablan, y me cuentan que me extrañan, pero yo con la mirada más allá persigo una sonrisa que concluye en una carcajada, mientras repaso algunas de las imágenes que me regaló este abril.

Y busco detener el tiempo antes de ayer para no caer en la realidad de este silencio. Y busco cualquier imágen y la retengo en mi pecho para que mi injusta memoria no la desplome a corto tiempo.

Y busco entre mis maletas lo que no me traje, pero busco sin querer encontrar porque lo que no me traje... fue porque no quise...

(Ya estoy de vuelta... gracias a todas y todos por seguir aquí.)
.

Pronto prontito...

Queridas - queridos amigos.

En estos días me encuentro reposando las letras y las palabras que guarda mi adentro.

Estaré pronto prontito con ustedes compartiendo nuevamente la magia, las sonrisas, las lágrimas y el arte que unimos en nuestros sitios.

Les dejo a todas y todos mi cariño, abrazos por doquier y besitos.

Gracias a quienes siguen comentando y se hacen presentes a pesar de la ausencia.

Se les quiere. Este es el sitio de ustedes.

Encuentro en silencio...

Como casi todas las mañanas esperó en el mismo lugar.

El tiempo pasaba y los pensamientos extraviaban.
Algo andaba mal, lo sabía...

La mezcla de impotencia, silencio y un presentimiento que recorría frío su cuerpo, arrancaba gruesas lágrimas de sus ojos y fluían sin fin.

Caminaba de un lado a otro y su corazón ya padecía de un dolor profundo, casi tácito, casi palpable, evidente, casi mortal...

Un grito retumbó en su garganta, su pecho se contrajo de angustia, el rostro se tiñó de blanco, la brisa espesa le robó el aire, cayó al suelo y se precipitó...

...Dos esquinas al este yacía también en el suelo el cuerpo de su amor, con quien se encontraba todas las mañanas y emprendía -siempre feliz- un viaje de ida.

Mientras tanto en la televisión:
"...Dos cuerpos han sido hallados sin vida en las cercanías de la calle "El Encuentro", según fuentes oficiales ambas víctimas se conocían y al parecer se dirigían al mismo lugar..."

Fugitivas en la vía...

"Fugitivas en la vía"... así anduvimos desde el amanecer... nos dimos al viento y fluímos con él, nos convertimos en los personajes de los escenarios que encontramos... Fugitivas porque escapamos por un rato y nos entregamos al tiempo, a la brisa, al calor, a la risa...

"Mi grito en voz baja" y "Soy verbo" -como formas de expresión- unieron alegría y poesía, arte y creación, colores, rima y amistad para producir una colección de fotos que queremos compartir con nuestras y nuestros seguidores.
Esperamos que las disfruten mucho.

Con cariño: Natalia Astuácas y Catalina Fonseca.

Ver fotos aquí.

9 de mañana un 9 de marzo

Otra tarde más en mi rincón del café... pero esta vez... esta vez fue diferente...

Abrí sus puertas -al compás de la campanita de entrada- y me dirigí a mi rincón cálido y oscuro con el "meneo del súpermercado"... mis tacones golpeando el piso, empoderada, regia y resuelta... coqueta, definida, tambaleando mi bolso y... mis caderas...

Aquel personaje de la mirada cómplice se sorprendió y le dio seguimiento a mi prepotente andar... Sonriente casi mimada pedí: "un cafecito para mí"... ... ...

En la mesa de siempre esperé, ya sin libros, ya sin papeles, ya sin pensamientos o sentimientos que ordenar... era yo en medio de una maraña de vaguedades, carcajadas, alegrías, ilusiones...

- Uuunnn caaféeee paaara míiii... uuun caaféeee para míiiii
- tarareaba en mi embriaguez de alegría, mientras esperaba...
Dispersa, sonriente, quieta, despreocupada... solo esperaba... esperaba...
Nueve minutos, trece, quince... ... ... veinte...

Me acerqué hasta encontrarme con su mirada...
- Hace veinte minutos pedí "un café para mí"... dije pausando la voz...
- Cierro a las 7 de la noche - ... ... ... ... ... ... ... ...

Un escalofrío bajó a mi vientre, un sonrojo cautivó mi rostro, la sorpresa de su respuesta secó mi garganta... ... ... las luces desvanecieron, sillas sobre las mesas, "un café para mí" ya escrito en el menú y mi cuerpo trémulo de tanta espera... ... ...

... ... ... ... ... ... ... ... ...

Mi despertar empezó a las 9 de mañana un 9 de marzo, con un aroma delicioso, un beso y el sabor del mejor café que probé...
............................................................................"un café para mí"...

Efecto sedante

Ayer volví a mi lugar... allá me esperaba mi rincón cálido, el tiempo inerte y el "café adornado" en el menú... una mesa para ordenar mis ideas, el olor a madera y un sillón en la oscuridad para sentirme cualquiera...

Mientras entraba busqué la mirada cómplice de mis inventos y esta vez solicité:
- Un café con sedante... por favor...

- Un café con sedante - repitió ya sin juzgar, sin preguntar y sin perder su magnífica sonrisa.

- Sí... un café... con sedante... - dije entre susurros y abriendo mis ojos para reprimir las lágrimas...

Me acomodé en mi rincón y como otras veces llené la mesa de dibujos, papeles y libros, escribí con la pluma de los sentimientos, y borré mis errores con los pensamientos, intercambié palabras por reflexiones y lágrimas por...

- Tu café está listo - me sorprendió su voz cuando llegó a la mesa.

- Genial... gracias... - y sin pensarlo le pegué un gran sorbo... esperé sonriente el efecto del sedante...

(silencio)

... y esperé... y esperé... y esperé... (silencio)... y al darme cuenta que nada pasaba las lágrimas desbordaron encima del papel y haciendo híbrido con mi tristeza, frustración y miedo borraron todo cuanto había escrito...

...Ya el negocio había despachado a sus últimos clientes. Sillas sobre las mesas, cortinas cerradas, limpieza, y un nuevo café en la lista. La compañía frente a mí y en silencio.

- ¿Qué pasó con el sedante? - le pregunté casi sin voz y de frente mientras levantaba mi trágico rostro.

- (silencio)... su efecto es para el cuerpo mi niña... no para el corazón... - dijo certeramente.

Y me tendió un abrazo en el que me quedé dormida... por fin sedada.
.

Mujer de aquí y allá...

Me siento muy orgullosa de ser mujer. Siempre lo he estado y hecho manifiesto, pero con el tiempo, ya adulta he valorado aún más mi género...

He aprendido a valorar a mi madre, a mis abuelas, a mis hermanas, a la vecina, a mi exjefa, a mis amigas, a la amiga de mi amiga y a mis compañeras… pero sobre todo me siento orgullosa de esas mujeres pioneras que alzaron su voz

Todas -mujeres de aquí y de allá-, llevamos siempre con nosotras una bandera. Bandera de fuerza, valentía, honor y coraje, astucia, atrevimiento, esfuerzo, ímpetu, arrojo, firmeza, carácter y actitud; sin dejar de lado la sutileza y la belleza de nuestra esencia.

Llevamos parte de esas mujeres pioneras que amaban y creían en su lucha, en lo que hacían y decían. Las que prestaron su voz… las que en muchos casos fueron agredidas y perseguidas, las que fueron asesinadas y murieron creyendo en su palabra, las que fueron encerradas, abusadas, castigadas, maltratadas, violadas, sancionadas, condenadas y acosadas por su condición de mujeres.

Mujeres valientes que con impedimentos absurdos nunca se dieron por vencidas. Mujeres más fuertes que un barrote y tercas como el sistema mismo.

Porque creo en ellas y me uno a sus ambiciones de un mundo más justo, igualitario, donde reine el respeto, los verdaderos derechos humanos, la paridad sin calificativos, sin represión, sin violencia, sin estereotipos y sin fobias; rindo homenaje a sus actos y a todas aquellas mujeres que en cualquier lugar del mundo hacen algo por murmurar su real importancia.

8 de marzo - Yo sí celebro el Día Internacional de la Mujer.

Mi tía Natalia...

- Hoy mi tía Natalia me habló de amor... -a mis tres años creo que está loca-...

- Me insistió limpiar el inodoro y lavarme bien las manos después que fui a orinar... insisto: creo que está loca...

- Baila y se contonea sola frente al espejo, me dice ¡te amo! cada 10 minutos... hace muecas, sonríe y no se sabe las canciones de las fábulas... ¡las inventa!... está loca...

- Hoy mi tía Natalia me habló de amor... pero... -no-se-que-es-eso-...
- ¡Sí sabés! ¡Yo te amo! - me dijo
- ¡Noooo! - respondí...
- ¡Sí, sí sabés! - repitió terrrrrcaaaa como es ella... y me apretujó en un solemne abrazo.
- ¡Que no, que no, que no, que no! - le seguí porque lo de terca es familiar...

- Hoy mi tía me habló de amor... pero... (silencio)... después de los juegos y bailes, risas y carcajadas la ví irse triste y se refugió en mi cama para llorar...

- Y entonces... que alguien me explique: ¿qué es el amor?...

(Recreación ficcticia, personaje: mi sobrino Felipe)...
.

Petición... (a mi propia vida)

Vida mía a vos te hablo...
a vos te tengo una petición...

Cierra mis ojos y descúbrete...
abre en el viento un beso para mí.

Dame una sonrisa y alivia mi adentro...
recuérdame la magia de los minutos al nacer...

Desata mis nudos, libera mi alma, consígueme aliento, y así con los ojos vendados háblame hasta reír... hasta reír...

Dame un paso certero, necesito tu fuerza.
Fuerza que fluye de adentro.
Fuerza que en mis raíces encuentro.
Fuerza que me hará volar sin mayor sufrimiento.

Vida, mi propia vida... a vos me entrego.
.